Historia

El Colegio Químico de Chile, es una organización que nace legalmente en julio de 2015, pero que tiene un profundo arraigo en los esfuerzos que realizó un centenar de químicos hace ya más de 30años, en algunos de los casos, con la formación de la Organización de Químicos Laboratoristas de la ciudad de Arica creada el año 1984, por el Colegio de Químicos de Chile creada el año 1985en Santiago y el Colegio de Químicos Laboratoristas Universitarios fundada el año 1991 en la ciudad de La Serena, todas ellas sin actividad actualmente, pero en los cuales algunos de los socios actuales pertenecieron a esas organizaciones. Nos sentimos, además, representantes de todos aquellos Químicos de Chile que participaron en los diferentes Encuentros de Químicos organizados en Calama, La Serena, Santiago y Antofagasta en las décadas pasadas, con la intención , por un lado, de mejorar las competencias profesionales de los Químicos y por otra que también existiera una orgánica que los reuniera y se hiciera cargo de los desafíos que han debido enfrentar durante sus vida laboral y que a través de sus constancia y decisión lograron, por ejemplo, que la profesión fuera acogida en la División Andina de Codelco como un trabajo pesado que permite a quienes trabajen en esas labores puedan acortar la edad de jubilación. Somos los fieles representantes de los Químicos de Chile; que trabajan a más de 4.700 metros sobre el nivel del mar, en una ventosa plataforma petrolera en el Estrecho de Magallanes, en una gélida balsa de algún centro de cultivo de salmón, en un Laboratorio Químico de alguna ciudad de Chile, en algún aula de una Universidad o de un Centro de Formación Técnica, en una minera en el desierto más árido del mundo, en una planta de tratamiento de aguas servidas, inspeccionando un buque con combustible o con ácido sulfúrico, ayudando con las mantenciones de sus equipos, supervisando en algún puerto las exportaciones mineras, madereras, agrícolas y de alimentos y tantas otras áreas que serían largo enumerar.
Somos herederos de esos colegas, los que lograron que su actividad fuera declarada trabajo pesado acogida a la Ley 19.404 en Codelco, los que trabajaron por más 45 días corridos para tener operativas las plantas de aguas servidas durante los aluviones de Copiapó, Diego de Almagro y Chañaral, el año 2015, a los que cada año quedan atrapados en alguna faena minera y se les debe rescatar de la nieve por temporales en la alta montaña, los que perdieron la vida por las exposiciones permanentes a la altura geográfica, los que trabajan 12 horas diarias en sus puestos de trabajo. Somos los Químicos de Chile, sin otros apellidos, los que hemos estudiado en Instituciones y Universidades reconocidas por el Estado de Chile, los que desean que la profesión tenga un reconocimiento social por la actividad que realizan, los que han participado en innumerables normas con la finalidad de mejorar las condiciones de inocuidad de los alimentos
que consumimos, de las aguas que bebemos, del aire que respiramos para que los habitantes de nuestro país puedan sentirse seguros.
Somos los Químicos de Chile, que aspiramos a que nuestra actividad se unifique en una sola
carrera en las Instituciones de Educación Superior del País y a que sea una profesión que se le reconozca el esfuerzo físico al cual somos sometidos y a las condiciones de riesgos que estamos expuestos en forma diaria de manera que sea considerada un trabajo pesado.